Cuente con la Fundación AARP al preparar
su declaración de impuestos
POR Teresa Burney
Sea que hable español o
inglés, a veces pareciera que los formularios para declarar impuestos de
los Estados Unidos, están escritos en griego. Si enfrentarse al
formulario 1040 le causa arrítmia, no se ponga nervioso, hay ayuda
gratuita, está a su alcance y en su propio idioma.
Desde el 10 de febrero y hasta el 15 de abril de cada año, la Fundación
AARP, en colaboración con el Servicio interior de tributación (Internal
Revenue Service, IRS), despacha por todo el país, a un ejército de
más de 30,000 voluntarios entrenados para contestar preguntas sobre
impuestos y ayudar a los contribuyentes, de ingresos bajos y medios, a
llenar los formularios. Si bien los voluntarios ayudan a personas de
cualquier edad, el énfasis es en aquéllos de 60 años o más.
“Durante 2002, los
voluntarios de AARP Tax-Aide, ayudaron a 1.8 millones de contribuyentes,
convirtiéndolo en el servicio gratuito más amplio de asesoramiento para
la preparación de formularios tributarios”, declara Fran Brenneman,
coordinadora nacional de comunicaciones del programa.
Como consecuencia de un programa financiado que comenzó en 2001, los
organizadores de AARP Tax-Aide anticipan ayudar a un nœmero cada vez
mayor de contribuyentes, particularmente de habla hispana. El dinero de
la financiación se hizo cargo del costo de anuncios publicitarios, sobre
AARP Tax-Aide, que aparecieron en español en medios locales de Miami,
Houston y Los Ángeles. La ayuda se extenderá progresivamente a otras
ciudades.
| ‘Una vez
que corrió la voz de que había ayuda gratuita para preparar
impuestos y que uno de los voluntarios hablaba español, nos
inundaron los clientes’ |
“En 2002, hubo mucha gente en Miami que necesitó ayuda con la
preparación de impuestos”, nos dice Luis C. Isaza, que trabajó allí como
voluntario bilingüe. “La mayor parte de los formularios están en inglés,
pero hay quienes prefieren hablar español”.
Mucha gente que acudía al
servicio tenía necesidad desesperada de ayuda gratuita. Una mujer de
edad avanzada, esperó dos horas para recibir ayuda, aún sabiendo que su
reembolso sería insignificante. “Les encanta recibir un reembolso”, dice
el colombiano de 69 años que pasó 30 años trabajando para grandes
compañías en los Estados Unidos como consejero financiero antes de
establecerse recientemente como consultor de empresas. “A veces, uno
desearía poder ayudarlos mucho más”.
Ariel Cabrera, otro voluntario de Miami, dice que fue gratificante
ayudar a la gente a encontrar una brecha impositiva, a la que no
pensaban tener derecho. Una madre soltera, por ejemplo, se alegró
muchísimo cuando supo que podía obtener un crédito tributario por los
gastos de atención médica de los niños. “Las normas tributarias
confunden a muchas personas”, dice Cabrera, un agente de seguros de 56
años. “Para muchos sería un problema tener que pagar por asesoramiento”.
Había poco movimiento cuando
Ramona Carvajal comenzó a trabajar como voluntaria de AARP Tax-Aide, en la sucursal Mott Haven de la
Biblioteca de la Ciudad de Nueva York. “Una vez que corrió la voz de que
había ayuda gratuita para preparar impuestos y que uno de los
voluntarios hablaba español, nos inundaron los clientes”, dice Rosalind
Alexander, supervisora del programa de voluntarios que trabajó codo con
codo con Carvajal en la biblioteca durante 2002.
Los que necesitaban ayuda formaron fila frente a la pareja. Aquéllos que
deseaban trabajar con Carvajal, que habla español, esperaban que ella
los atendiera, mientras que el resto acudió a Alexander. Cuando surgía
un problema impositivo más complicado, Carvajal consultaba a Alexander.
Cuando Alexander necesitaba explicar algo más técnico a una persona
hispanohablante, acudía a Carvajal. “Fue una gran ayuda y extremadamente
beneficioso y eficiente tener a Ramona aquí”, dice Alexander.
Alexander dice que en años
anteriores tuvo dificultad en explicar cosas a algunas de las personas
que hablaban inglés como segunda lengua. “Estaba explicándoles algo y me
daba cuenta, por la expresión de su rostro, que probablemente no lo
entendían”, dice Alexander.
Carvajal, originaria de la
República Dominicana de 40 años de edad, encontró la experiencia de
voluntariado sumamente gratificante. “Amo a esta gente”, dice Carvajal,
maestra de jardín de infantes. “A veces personas mayores vienen con sus
impuestos ya que no saben qué hacer. Cuando uno los ayuda y les dice que
es gratuito, la expresión de sus rostros es de incredulidad”.
AARP Tax-Aide
comenzó en 1968. Desde 1980, ha estado funcionando bajo un acuerdo
cooperativo con el IRS. El Programa, que opera en más de 9,000
centros comunitarios, bibliotecas y otros locales en todo el país, desde
el 10 de febrero y hasta el 15 de abril de cada año, provee una variedad
de servicios que incluyen asesoramiento personal y de preparación de
formularios para personas de edad.
Los voluntarios de
AARP Tax-Aide
también visitan hospitales, sanatorios y residencias privadas, para
asistir a aquéllos que no pueden desplazarse. La declaración de
impuestos por v’a electrónica, está disponible en más de 1,350 lugares
en todo el país.
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