Los médicos del dinero
POR Russell Wild
"Quisiera vivir como un hombre pobre pero con mucho dinero", bromeaba
Pablo Picasso. ¿Acaso no queremos todos lo mismo? Tener dinero y todas
las cosas estupendas que nos puede dar; pero sin las molestias y los
dolores de cabeza que causa el tener dinero, pareciera algo casi surrealista.
Si hay alguien que puede convertir en realidad el sueño de Picasso,
ese alguien debiera ser un buen asesor financiero.
¡Ah! pero supongamos que usted llega, efectivamente, a la conclusión
que necesita un asesor financiero, ¿Dónde podrá encontrar alguno que
sea competente en el gran entorno de este país? Empiece por aquí:
Pregúntese ¿por qué?
Los asesores financieros, cuyas tarjetas de presentación también
pueden decir 'planificador financiero', 'consultor financiero', o 'administrador
de patrimonio', operan de diversas maneras y tienen especialidades
de las más variadas. La mayor parte de ellos, si no todos, administran
o dan consejo sobre inversiones. Otros brindan asesoramiento, lo cual
incluye desde la manera de conciliar una cuenta corriente y reducir
el endeudamiento, hasta el modo de pagar menos impuestos y elaborar
un plan de sucesión de patrimonio. Algunos se reunirán con usted todo
un día para ayudarlo a poner sus asuntos fiscales en orden; otros preferirán
acuerdos de largo plazo. Analice con cuidado las fortalezas y debilidades
que usted tiene con respecto a las finanzas y pregúntese en qué aspecto
necesita más ayuda.
| 'Estamos hablando de los ahorros de
toda su vida y no se los va a confiar a alguien sólo por
el hecho de que habla español' |
Consiga nombres y folletos
Empiece por hacer una lista de asesores potenciales que estén cerca
de su casa. Solicite referencias a familiares, amigos y colegas. Además,
puede comunicarse con la Asociación nacional de asesores financieros
personales (The
National Association of Personal Financial Advisors, disponible
sólo en inglés), llamando al 800-366-2732, o con la Asociación de planificación
financiera (Financial
Planning Association, disponible sólo en inglés), llamando
al 800-647-6340, para pedir referencias de miembros que trabajen en
la zona donde usted vive. A algunas personas les viene bien tratar
con un asesor a distancia, aunque se encuentre en otro estado. "Sin
embargo, tengo la impresión que la mayor parte de los hispanos, mucho
más que los anglosajones quieren mirar a alguien directamente a los
ojos cuando hacen negocios", dice Catherina Pareto, Asesora financiera
certificada (CFP) de Investor
Solutions de Miami. "En especial, aquellos que no han nacido aquí,
como mis padres (mamá es de Cuba y papá es de Chile), les gusta estar
en la parte física del negocio. Nunca se van a sentir cómodos tratando
con un asesor financiero por teléfono o por correo electrónico". Hágase
la pregunta ¿cómo se sentiría si trata con alguien que se encuentra
en una ciudad lejana?
¿Se habla finanzas?
Las dos organizaciones nombradas líneas arriba pueden recomendar
asesores bilingües, sin embargo, a no ser que usted viva en una gran
ciudad con una amplia población que habla español, encontrar a un asesor
bilingüe puede ser un reto. Según una encuesta reciente realizada por
el Certified Financial Planner Board of Standards Inc. A
pesar que los hispanos son el 12.5 por ciento de la población, sólo
cerca del uno por ciento de los asesores financieros se identifica
como tal. Entonces ¿qué podemos hacer? Si no podemos obtener buenas
referencias de familiares y amigos, ni nos pueden ayudar las organizaciones
nacionales, siempre podremos recurrir a las páginas amarillas, o a
los periódicos, para buscar avisos que digan Se habla español.
Pero ¡tenga mucho cuidado! "Estamos hablando de los ahorros de toda
su vida y no se los va a confiar a alguien sólo por el hecho de que
habla español", dice el financista Ricardo Ulivi, Ph.D., totalmente
bilingüe y propietario de Ulivi
Wealth Management (disponible sólo en inglés) de Orange, California,
además de profesor de finanzas de California State University. "Se
debe buscar a alguien que sea competente en finanzas. Si su inglés
es limitado y no encuentra un asesor competente que hable español,
entonces busque a un buen asesor y traiga consigo a un intérprete",
urge Ulivi.
Busque gente con experiencia y credenciales
A diferencia de aquellos que tienen licencia oficial, tales como
los médicos o dentistas, casi cualquiera puede ponerse el título 'asesor
financiero' y casi todo el mundo lo hace. Por esa razón, es importante
que cuente con credenciales aceptables como, por ejemplo, un grado
académico en administración de negocios (MBA). Algunos contadores públicos
colegiados (CPA) y abogados se especializan en planificación financiera.
Además, en los últimos años, la denominación CFP®, que significa asesor
financiero certificado, es ampliamente aceptada como indicador de competencia.
Para obtener la certificación CFP®, la persona debe cumplir ciertos
requerimientos educativos, aprobar un examen muy riguroso y acumular
un cierto grado de experiencia, además de comprometerse a acatar el
código de ética de la profesión.
Deshágase de las manzanas podridas Más allá de contar con credenciales,
el asesor financiero (o el empleador del asesor) debe estar inscrito
en la Comisión de control de intercambio de valores (Securities
and Exchange Commission, SEC). Asegúrese de ello revisando el formulario ADV (de
asesor) del candidato. Cualquier persona que ofrezca asesoría profesional
en inversiones está obligada a contar con ese formulario, que contiene
amplia información sobre el asesor y su ejercicio profesional; así,
por ejemplo, los años de experiencia, el número de clientes que asesora
y el volumen de dinero que administra. También le indicará si ha recibido
sanciones disciplinarias por conducta no ética. De mismo modo, averigüe
a través del Buró para la mejora de los negocios (Better
Business Bureau, BBB, disponible sólo en inglés) de su localidad
y mediante la Junta de elaboración de normas para asesores financieros
certificados (Certified
Financial Planner Board of Standards, disponible sólo en inglés),
llamando al 303-830-7500, para asegurarse que el asesor no sea propenso
a cometer errores de razonamiento.
Visite las oficinas de los asesores
Una vez que tenga una lista de asesores que aparentan ser buenos
en el papel, vaya a conocerlos cara a cara. Pida una cita inicial,
que no debe tener ningún costo. A pesar que la mayoría de nosotros
no somos expertos en finanzas, podemos darnos una idea del nivel de
conocimientos del asesor. "Pregúntele sobre lo que lo diferencia de
otros asesores. Pregúntele sobre lo que piensa del dinero y si sobre
tiene una estrategia claramente definida para alcanzar el éxito financiero.
Con respecto a las inversiones, pregúntele cómo las hace y si las decisiones
que toma para invertir son hechas sobre la base de presentimientos
o de análisis académicos. Si el asesor no puede contestar a estas preguntas
de inmediato y con seguridad", dice Pareto, "piense dos veces antes
de contratarlo".
Revise las cuentas con cuidado
Tenga claro lo que le va a cobrar el asesor y la manera en que
va a hacerlo. Algunos asesores cobran por hora, otros cobran un porcentaje
de los activos que manejan por usted y otros ganan dinero de las comisiones
que cobran por los productos que le venden a usted. La mayor parte
de asesores que no venden productos o cobran comisiones (asesores por
honorarios) sostienen que de esta manera son más objetivos en sus recomendaciones
y en las inversiones que sugieren. Los asesores por comisión argumentan
que un asesor honesto nunca se dejará influir por una comisión que
provenga de una mala inversión. Del mismo modo que los astrónomos y
los astrólogos, pareciera que ambos grupos se detestan, sin embargo,
no hay razón alguna para que usted elija uno u otro. "A usted le interesa
alguien que sea honesto y que sepa realmente lo que hace, eso es mucho
más importante que la forma de pago", dice Helen Salazar-Realini, CFP®,
asesora financiera certificada del sur de Florida y presidenta de la
Asociación de planificación financiera de Miami.
Sea receptivo
La planificación financiera no se parece a la mecánica automotriz,
puesto que puede convertirse en algo terriblemente personal. Un asesor
competente, que pretenda lograr los objetivos financieros de largo
plazo que usted se ha trazado, debe preguntarle por sus metas de jubilación,
su salud, e incluso hasta por su matrimonio y su relación con sus hijos
y nietos (Bueno ¿quiere o no quiere que estén en su testamento?). "Si
va a tratar con un asesor durante largo tiempo, ambos deben congeniar
y sentirse cómodos juntos", dice Ulivi. "La capacidad y la honestidad
son esenciales. Sin embargo, también es muy importante la relación
personal".
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a agentes, asesores, o a otros profesionales del negocio de inversiones,
para ayudarlo a evaluar si puede confiar de la persona que lo llene.
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