Seguro de vida: Primero la familia
Por Jodi Lipson
abril/mayo 2006
Simplifique el laberinto de información sobre seguros de vida. Pregúntese: “¿Cómo puedo cuidar mejor de mi familia?”.
El seguro de vida no es para usted; es para aquéllos que dependen de sus ingresos y que necesitarán de su manutención cuando usted haya fallecido. Si no tiene los ahorros necesarios, puede llegar a precisar un seguro de vida, explica Julie Stav, experta acerca de dinero y finanzas personales.
Lo que es: A cambio de primas mensuales, las pólizas de seguros de vida pagan a beneficiarios designados al fallecer su titular.
Lo que no es: Un sustituto de inversiones disciplinadas para la jubilación. Las pólizas —incluso aquéllas que le permiten tomar préstamos o recibir un ingreso— pueden cargar tarifas considerables. No se deje estafar. Si un agente intenta venderle un seguro de vida como una inversión con una alta rentabilidad, insista en que le muestre una garantía en su contrato.
Quién lo necesita: Los candidatos más probables mantienen a hijos en edad escolar, cónyuges que no trabajan o familiares ancianos o enfermos. “Me di cuenta de que necesitábamos la seguridad que ofrecen los seguros de vida”, dice Maritza Del Toro, de 49 años de edad. Después de perder significativas inversiones en manufacturas en la República Dominicana, la pareja compró seguros de vida.
Quién no lo necesita: Aquellas personas que son solteras o cuyos cónyuges o personas dependientes tienen fuentes de ingresos adecuadas.
Cuánto necesita: Consulte a un experto y utilice un calculador en internet (sólo en inglés) para calcular los costos de funeral y de vida actuales, teniendo en cuenta inflación, ahorros, tasas de rentabilidad en inversiones y otros factores.
Dónde buscar ayuda: Verifique el estado de agentes o compañías a través del departamento de seguros de su estado (sólo en inglés) así como la clasificación financiera usando Moody’s, (sólo en inglés) la inscripción es gratuita.
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