A algunos les gusta (bien) picante
Todo lo que usted siempre quiso saber sobre los pimientos picantes,
pero no se animaba a preguntar.
Por Sacha Cohen
Como sucede con muchas cosas en la vida,
el tamaño del pimiento sí cuenta:
a menor tamaño, es más picante.
Un compuesto llamado capsaicina, que se
encuentra principalmente en las semillas y membranas del pimiento,
es el responsable del picante.
Este potente compuesto no sólo hace sentir la lengua como si estuviera
ardiendo, también puede irritar la piel y los ojos. (Utilice guantes
de goma para manipular pimientos picantes y evite cualquier contacto
con los ojos).
En caso que usted, inadvertidamente, pruebe
un pimiento muy picante, no tome agua para aliviar su paladar, pues
los capsaicinoides no son
solubles en agua. Trate con leche o helado; la grasa contenida en cualquiera
de ellos le ayudará a eliminar la capsaicina.
El picante de los pimientos se calcula con
la prueba Scoville, que mide la intensidad del picante en múltiplos
de 100 unidades. Los pimientos morrones tienen cero unidades
Scoville, el chipotle, o pimiento jalapeño seco ahumado tiene 5,000+
y el formidable habanero, que hace llorar, tiene 300,000+.
Hay más de 200 variedades de pimientos en el mundo
y algo más
de 100 provienen de México. Se presentan en todas las formas y tamaños,
desde 1/4 de
pulgada hasta 12 pulgadas de largo y de color amarillo, verde, rojo
y negro. Algunos son suaves y tiernos, tal como el pimiento anaheim,
mientras que otros son en extremo picantes, tal como el pimiento de
cayena o jamaiquino.
Cuando vaya a comprar pimientos, seleccione
aquellos de colores vivos y profundos y evite los que están arrugados o que tienen puntos blandos.
Una vez en casa, guárdelos en la bandeja de las verduras de la refrigeradora.
Los pimientos no solamente le dan un poco
(o mucho) más de sabor a
las comidas, además no tienen colesterol y son bajos en calorías y
sodio. También son una abundante fuente de vitaminas A y C y una buena
fuente de ácido fólico, potasio y vitamina E.
La capsaicina estimula la producción de endorfinas en el cuerpo, las
cuales generan una sensación de bienestar que puede durar varias horas.
Este estado de euforia es similar a la excitación que
sienten los que practican saltos de gran altura atados a una cuerda
elástica (bungee jumping), o paracaidismo. El romance de los
estadounidenses con todo lo que tenga que ver con pimientos es tan
apasionado, que incluso hay una Sociedad
internacional de aficionados al picante (International Society
of Hot Sauce Aficionados, sólo en ingles).
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas personas se excitan con
salsas superpicantes, mientras que otras ni se acercan a ellas? Dejando
de lado las alergias a las comidas y la acidez estomacal, las personas
que consumen mucha comida con capsaicina generan tolerancia a ésta.
A más consumo, menos efecto.
Entonces, termine su plato, disfrute y tenga leche
a la mano.
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