Rinde 6 porciones
Son tan deliciosos que nadie adivinaría que toman sólo minutos para preparar, ¡ni se lo digo tampoco! La mezcla de guayaba y queso es una combinación típica en Sudamérica con la que juego aquí. Como el sabor del ajo fresco en el relleno me parece muy fuerte, lo sustituyo por sal de ajo. Si no te gusta la sal de ajo, puedes usar cebolletas picadas en su lugar. Los cascos de guayaba se compran enlatados y son suaves, dulces y ligeramente más pequeños que la mitad de una pera. La dulzura de la guayaba y lo salado del queso forman una pareja elegante y deslumbrante al paladar.
Ingredientes:
1 lata de 15 oz. de cascos de guayaba, escurridos y secados con papel toalla
6 oz. de queso de cabra, queso campesino o queso crema, a temperatura ambiente
1 cdta. de sal de ajo o 1 cda. de cebolleta picada finamente
1 cda. de orégano seco
1 cda. de albahaca seca
1 cda. de cebollinos o cebolletas frescos finamente picados
Instrucciones:
1. Distribuye los cascos de guayaba en una fuente para servir. Echa el queso en un tazón y agrégale la sal de ajo, el orégano y la albahaca.
2. Con una cuchara pequeña, rellena cada casco con la mezcla de queso y espolvorea con cebollinos picaditos. Sirve a temperatura ambiente, preferiblemente en una fuente especial para servir huevos rellenos o caracoles, ya que las cavidades resultan perfectas para sostener los cascos de guayaba en su sitio.
Consejito delicioso:
Convierte una bolsa plástica en manga de repostería para obtener una presentación más elaborada. Vierte la mezcla cremosa (ya sea de queso con hierbas aromáticas, un paté o la cubierta dulce de un pastel) en una bolsa plástica de cierre hermético. Con las tijeras, corta una pequeña V invertida en un extremo de la bolsa y presiona para sacar la masa de forma estriada.
Fuente: Delicioso: una colección de mis recetas favoritas con sabor latino. Receta publicada con autorización.