Las ventanas del alma, nuestros preciados
ojos
POR ANA FIGUEROA
Cierre los ojos y termine de leer este artículo.
¡Sin hacer trampa! Cierre los ojos y manténgalos cerrados
mientras sale de compras, o mientras pica cebolla, o mientras se afeita.
¿No puede? Es natural, pues nadie con buena vista puede hacerlo.
Pero estas tontas sugerencias, ilustran porqué debemos proteger
el regalo precioso de nuestra vista.
| La mejor manera de conservar la
salud de los ojos es empezar el tratamiento necesario antes de que
ocurran daños irreparables |
A medida que van pasando los años, la vista cambia,
pero eso no quiere decir que la mala vista sea inevitable. Créase o
no, la mala vista es consecuencia, por lo general, de enfermedades
y la mayoría de las enfermedades que más comúnmente afectan a las personas
a partir de los 50 años, pueden prevenirse. Estas enfermedades son:
el glaucoma, las cataratas, la retinopatología diabética y la degeneración
macular relacionada con la vejez, conocida como AMD, por ser
estas sus siglas en inglés.
En 2001, el Instituto nacional de los ojos (National
Eye Institute, NEI), una división del Instituto nacional de la salud
(National Health Institute, NIH), llevó a cabo un estudio, el
primero de su clase, sobre los problemas de la vista que afectan a los
hispanos que viven en los Estados Unidos. Los resultados revelaron que
el glaucoma es la enfermedad de los ojos, que más cegueras causa entre
las personas sometidas al estudio. Los resultados también revelaron
que las mujeres son más susceptibles que los hombres de padecer enfermedades
en los ojos, tales como cataratas, glaucoma y retinopatología diabética.
"El estudio hace hincapié en la importancia de diagnosticar a tiempo
las enfermedades que afectan la visión", nos dice Jorge Rodríguez, M.D.,
M.P.H., profesor asistente de investigaciones en el Departamento de
oftalmología de la Universidad de Arizona.
En efecto, la mejor manera de conservar la salud
de los ojos es empezar el tratamiento necesario antes de que ocurran
daños irreparables. Para ello, el mejor camino a seguir, es el que nos
conduce, periódicamente, a la puerta de un oftalmólogo. Antes de hacer
una cita, es importante tener presente la diferencia entre un oftalmólogo
y un optometrista. El optometrista es un médico especializado en el
diagnóstico de enfermedades que afectan los ojos. El optometrista-que
puede o no ser médico, se especializa en el estudio de los límites de
la visión y en recetar lentes para corregir o compensar deficiencias.
Para proteger la vista, conozca a sus enemigos.
Aprenda a reconocer los síntomas de las cuatro enfermedades que más
comúnmente afectan a los ojos:
Glaucoma
Los globos oculares tienen líquido. El glaucoma
ocurre cuando líquido excesivo se acumula dentro del ojo, dañando el
nervio óptico. Sin tratamiento, el glaucoma perjudica la visión y causa
ceguera. A partir de los 60 años se corre mayor riesgo de padecer glaucoma,
especialmente si la enfermedad ya existe en la familia. Según el NEI,
tres millones de estadounidenses sufren glaucoma, pero apenas la mitad
ya tienen el diagnóstico.
¿Y los síntomas? Lamentablemente al comienzo de
la enfermedad, no los hay. Para cuando aparecen los primeros síntomas
de la enfermedad, los ojos del paciente ya han sufrido cierto grado
de deterioro, en particular de la vista periférica. Nuevamente, de ahí
la importancia de un examen anual de la vista. Para detectar el glaucoma,
es necesario dilatar los ojos. Este procedimiento es simple y no duele.
Recientes avances incluyen gran variedad de gotas
y medicamentos que efectivamente retrasan el comienzo del glaucoma (para
quienes están a riesgo de contraerlo) y disminuyen el proceso degenerativo
(para quienes ya lo padecen), siempre y cuando se haya podido diagnosticar
a tiempo. Si las gotas y los medicamentos no alivian la presión, la
alternativa es la terapia láser o la cirugía, para crear un nuevo canal
de drenaje en el ojo.
"Sin duda el tratamiento temprano y agresivo del
glaucoma, puede prevenir la ceguera", dice el doctor José Pulido, profesor
y director de oftalmología en la Universidad de Illinois en Chicago.
Medicare ahora cubre el examen anual de dilatación del ojo, para pacientes
de alto riesgo.
Cataratas
Las cataratas son nubosidades en el lente del ojo
que obstruyen la visión de manera progresiva, aunque sin dolor. El grado
de pérdida de la visión depende de dónde está localizada la catarata
y de su densidad o "madurez".
El síntoma más común de las cataratas es la visión
disminuida, a menudo acompañada de orillas borrosas o de doble visión.
Algunas personas también experimentan un efecto de "halo" cuando sus
ojos están expuestos a luz brillante, o un tinte amarillento en la visión.
Por lo menos la mitad de las personas de 65 años
o más padecen de algún tipo de catarata. No siempre resulta posible
determinar el origen o la causa de la enfermedad, pero las cataratas
pueden ser provocadas por el cigarrillo, los rayos X en los ojos,
por largas exposiciones a la luz del sol, por enfermedades de
los ojos que causan inflamación, por el uso prolongado de drogas corticoesteroides,
por el desgaste normal de los ojos a medida que van pasando los años
y por complicaciones de la diabetes. Esta última causa es particularmente
preocupante para los hispanos, ya que la incidencia de diabetes en ese
grupo étnico es mayor que en el resto de la población.
Generalmente las cataratas no son dolorosas, sin
embargo, al producir inflamación pueden causar hinchazón en el lente
ocular, aumentando la presión y causando molestias. Inicialmente, luz
mas brillante para leer y un buen par de lentes pueden compensar los
problemas de visión. Sin embargo si la enfermedad progresa, la única
opción es la cirugía. El tratamiento más común es retirar el lente ocular
mediante cirugía y reemplazarlo con un lente de plástico o de silicona.
Desde que esta cirugía se convirtió en el procedimiento
más solicitado entre la población de Medicare, el tema para la mayoría
no es si hacerse o no la cirugía, sino cuándo.
"Hace 40 años, las cataratas sólo se operaban cuando
se ponían muy densas y maduras. En la actualidad, la norma es recomendar
la cirugía en cuanto las cataratas comienzan a interferir con las actividades
diarias del individuo", dice el doctor Rajesh Khanna del Centro para
ojos de St. Mary, en Santa Mónica, California. Ocasionalmente el cirujano
puede recomendar operar las cataratas, aún cuando éstas no causan problemas
de visión pero interfieren con el examen de ojos o con el tratamiento
de la degeneración macular, conocida como AMD, por ser éstas sus siglas
en inglés y la Retinopatología diabética.
"Desafortunadamente, en algunos casos, los pacientes
son presionados a someterse a la cirugía correctiva demasiado temprano.
Como en el caso de la cirugía láser de los ojos, con las cataratas se
llevan a cabo operaciones en serie, a bajo costo, pero de mala calidad",
según Michelle Johnson, portavoz de la Academia estadounidense de oftalmología.
"Lo más importante de todo", dice el doctor Hal Balyeat, profesor de
clínica oftalmológica del Instituto de los ojos de la Universidad de
Oklahoma, "es no operarse antes de tiempo. Cada persona es diferente
y sabrá cuándo ha llegado el momento adecuado". El doctor Balyeat agrega:
"la cirugía en sí es un procedimiento relativamente sencillo y en la
mayoría de los casos, exitoso. Por lo general, los pacientes ni siquiera
necesitan anestesia general o pasar la noche en el hospital y la mayoría
retoma sus actividades al día siguiente, con total normalidad".
Retinopatología diabética
Esta enfermedad es la que causa más ceguera entre
adultos estadounidenses. Todos los diabéticos están a riesgo de padecerla.
Otro de los resultados del estudio del NEI de 2001, fue que el 3.5 por
ciento de mexicanos en los Estados Unidos ignoraban ser diabéticos y
que padecían de retinopatología diabética. "Consulte con un oftalmólogo
inmediatamente después de que se le haya diagnosticado diabetes", dice
el doctor Pulido "para asegurarse que no padece esta enfermedad que
afecta los ojos gradualmente. "Esta enfermedad es frecuente cuando la
diabetes está mal controlada y el paciente tiene alta presión sanguínea.
Los vasos sanguíneos del ojo gotean y se cierran. Cuando gotean directamente
hacia el centro de la visión, la retina se inflama y la visión central
se ve afectada. Asimismo, pueden desarrollarse vasos sanguíneos anormales
que afectan la retina haciéndola sangrar". Según el doctor Pulido, entre
el noventa y el ciento por ciento de la totalidad de los casos de pérdida
de vista ocasionados por la diabetes, se hubieran podido prevenir. "Si
tiene diagnostico de retinopatología diabética a tiempo, la mejor manera
de impedir el progresivo deterioro de la vista, es controlando el azúcar
y la presión de la sangre", dice Pulido.
Para disminuir el goteo de los vasos sanguíneos,
existen tratamientos que incluyen el uso del rayo láser y, por su puesto,
la cirugía. "Pero", agrega Pulido, "una vez que el paciente necesita
cirugía, ya no esperamos que recupere plenamente la visión". De modo
que la detección a tiempo es muy importante.
Degeneración macular (AMD)
La AMD es consecuencia del desprendimiento gradual
de la mácula, cuya función es filtrar los rayos ultravioleta, protegiendo
la retina. La retina, que está sobreexpuesta no recibe suficiente
nutrición y comienza a morir.
Existen dos tipos de AMD. "Seca", la modalidad
más común, que lentamente destruye las células de la mácula y reduce
la visión central. Mucha gente con esta afección no puede ver bien para
leer o manejar. "Húmeda" es el tipo menos común y más peligrosa, ya
que provoca el crecimiento de vasos sanguíneos frágiles hacia la mácula.
Eventualmente, los vasos sanguíneos comienzan a gotear y de ello resulta
la rápida pérdida de la visión.
Las causas posibles de esta enfermedad son: historia
familiar, hipertensión, excesiva exposición al sol, falta de vitaminas,
falta de antioxidantes y el consumo de cigarrillos. "Fumar duplica,
triplica y hasta cuadriplica el riesgo de AMD", dice el doctor Pulido.
"De modo que es importante dejar de fumar". Se ha avanzado mucho
en los últimos años y se está llevando a cabo estudios con esteroides
y otras terapias de anticuerpos", agrega.
Para reducir el riesgo de enfermedades de los ojos:
no fume; coma frutas y verduras de hoja; consulte a su médico sobre
suplementos vitamínicos; siempre use anteojos para sol; use una lámpara
para leer que proyecte luz indirecta; llame al médico inmediatamente
si tiene dolor en los ojos, si se ha lastimado, si tiene pérdida de
visión o si experimenta algún tipo de molestia.
Siga estas simples sugerencias y de esa manera
podrá asegurarse de no perderse de ver nada, por el resto de su vida.
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