Para conversar con su médico
¿Cómo habla con
su médico? ¿Es su médico el único que habla?¿Usted sólo escucha? ¿Tiene temor de hacer
preguntas? ¿Cuando se retira de la oficina del médico
tiene la sensación de haber asistido a una clase en un idioma
extranjero?
La relación con su médico y
la buena comunicación afectan su cuidado. Una buena relación
en la cual usted y su médico comparten información y trabajan
juntos para tomar las mejores decisiones sobre su salud, resultará
en un mejor cuidado. Además, usted tendrá más confianza
en su médico y en la calidad de cuidado que recibe. A continuación,
algunas maneras de conseguir que la relación con su médico
sea más efectiva:
Prepárese
Los médicos son personas
muy ocupadas y sus oficinas están llenas de actividad, con teléfonos
que suenan sin parar y salas de espera llenas de pacientes. Cuando llega
a ver a su médico, es probable que la visita no dure más
de 15 minutos. La mejor manera de sacar el máximo provecho al
poco tiempo disponible, es asisitir a su cita debidamente preparado:
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- Escriba todas las preguntas que
quiera hacerle a su médico y traiga consigo lápiz
y papel para anotar las respuestas y tomar notas.
-
Si no se siente bien, haga una lista de los síntomas.
Si va a visitar a su médico por un problema o enfermedad
específica, es conveniente que averigüe sobre su
enfermedad en la biblioteca o a través de internet. Si
aprende algunos términos médicos relacionados
a su dolencia (vea más abajo cursos a través de
internet) y sobre los tratamientos más comunes, conseguirá
entender con más facilidad lo que le dice su médico.
-
Haga una lista de todos los medicamentos que toma. Anote las
dosis y la frecuencia con que las toma. Incluya vitaminas y
otros suplementos.
- Llegue temprano a su cita para tener
tiempo de llenar todos los formularios.
- Traiga consigo su tarjeta de seguro
médico y su historia clínica, o envíela
con anticipación si visita al médico por primera
vez. También, traiga consigo sus instrucciones anticipadas
de atención de salud, que contiene directivas sobre su
cuidado en caso que usted no pueda expresarse por sí
mismo. Revíselas junto con su médico para que
sus deseos sean entendidos con claridad.
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| A continuación, algunas
preguntas para su médico. Puede agregar a la lista las preguntas
que se le ocurran: |
| Problema |
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- ¿Qué me está
pasando? ¿Cómo sabe lo que tengo?
- ¿Qué ha causado este
problema?
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| Exámenes |
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- ¿Debo
hacerme algunos exámen?
-
¿Qué exámenes
necesito y por qué?
- ¿Qué implican estos
exámenes?
-
¿De qué manera
me preparo para estos exámenes?
- ¿Cuándo tendré
los resultados?
- ¿Cubrirá el seguro
el costo de los exámenes?
- ¿Tendré que hacerme
los exámenes de nuevo?
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| Tratamiento |
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-
¿Qué
opciones de tratamiento tengo?
-
¿Cuáles son los
riesgos y beneficios de cada tratamiento?
- ¿Cuáles son los efectos
secundarios?
-
¿Qué tan bueno
es cada tratamiento?
- ¿Qué
tratamiento es el más común para mi enfermedad?
- ¿Qué
hago si el tratamiento no resulta?
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| Medicamentos |
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- ¿Qué
tipo de medicamentos debo tomar? ¿Durante cuánto
tiempo?
-
¿Qué efecto produce
el medicamento? ¿Se presentarán efectos secundarios?
- ¿Qué debo hacer si
tengo efectos secundarios?
- ¿Puedo tomar la versión
genérica de este medicamento?
- ¿Qué interacción
tendrá este medicamento con los que estoy tomando actualmente?
- ¿Debo evitar algún
tipo de alimento o actividad mientras tomo este medicamento?
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| Seguimiento |
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- ¿Debo ver a un especialista?
- ¿Debo obtener una segunda
opinión?
- ¿Necesito asistir a una visita
de seguimiento?
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No se quede callado
No se deje impresionar
por grandes palabras o por la impaciencia del médico. Si no entiende
lo que el médico le dice, pídale que se lo vuelva a explicar.
Le ayudará a entender mejor si el médico usa otras palabras
o le ilustra el tema. No se retire de la oficina sin haber
entendido todo lo que el médico le dijo.
Si hay asuntos que quisiera
discutir con el médico y éste no los menciona, entonces
menciónelos usted. Con frecuencia, los médicos están
tan concentrados en curar a las personas, o con tal apuro, que se olvidan
tocar temas de salud importantes, tales como dieta y peso, ejercicio,
tensión nerviosa, sueño, uso de tabaco y alcohol, sexo,
inmunizaciones y exámenes para detectar enfermedades. Averigüe
sobre los exámenes que necesita hacerse a su edad, tales como
una mamografía o colonoscopía y pregunte a su médico
dónde se los puede hacer. No se sienta avergonzado de tocar temas
delicados.
No retenga información
No quedarse callado también
significa decirle a su médico todo lo que usted sabe sobre su
cuerpo y su salud, incluyendo todos sus síntomas y problemas.
Cuanta más información comparta con su médico,
mejor podrá entender éste lo que le sucede y saber
de qué manera tratarlo. No deje que el médico adivine,
asegúrese de mencionarle todos los medicamentos, vitaminas y
hierbas que toma, así como de decirle a quién más
está visitando para tratar su salud, tanto física como
mental.
Venga acompañado
de alguien
Para contar con apoyo moral, en ocasiones la gente trae consigo a un
amigo o familiar a las citas con el médico. Un acompañante
también le ayuda a relajarse, a recordarle preguntas que se está
olvidando formular y ha hacerle acordar lo que el médico le dijo.
Si necesita conversar a solas con su médico, esta persona puede
esperarlo afuera. Contar con un acompañante es de mucha ayuda
si usted se siente muy enfermo para movilizarse por su cuenta.
Seguimiento
Si está nervioso, apurado, o simplemente abrumado, es probable
que se olvide de hacer alguna pregunta, aún si la tiene anotada.
Si ésto sucede, o si se le ocurre otra pregunta, llame de inmediato
a la oficina del médico. Tenga paciencia pero sea firme si desea
hablar con su médico, quien podría no estar disponible
en ese momento para atender la llamada. Si el médico le pide
que vuelva para una visita de seguimiento, asegúrese de sacar
turno y tenerlo presente.
Establecer una relación
exitosa con el médico toma tiempo y esfuerzo. Es común
que de vez en cuando se sienta frustrado cuando visita al médico.
En general, sin embargo, la relación con su médico debe
ser positiva y placentera. Usted debe tener fé y confianza en
la habilidad y juicio de su médico.
Hágale saber a
su médico apenas se presente un problema. Si usted no puede resolver
los problemas junto con su médico, entonces necesita confiar
su cuidado a otra persona.
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