Futuros tratamientos cardíacos sin bisturí
POR Melissa Hendricks
Los médicos han realizado grandes progresos en la detección y prevención de las enfermedades cardiovasculares. Pero sus avances más notables todavía están en la etapa de proyecto: hacer de las cirugías a corazón abierto algo del pasado. Aunque en la actualidad se están probando de manera rudimentaria, estas terapias podrían transformar los cuidados coronarios en los próximos cinco a diez años:
Terapia génica
Para realizar un bypass en una arteria obstruida, el médico inserta, de manera serpenteante, un tubo plástico hasta la zona obstruida y deposita un gen para estimular el crecimiento de nuevos vasos. Tras algunas semanas, los vasos nuevos brotan y crecen alrededor de la zona obstruida. Los investigadores financiados por los Institutos Nacionales de la Salud están ahora probando esta técnica en pacientes.
Fármacos manipulados genéticamente
Una potente versión sintética de HDL (colesterol "bueno") se extiende rápidamente por el torrente sanguíneo y barre las moléculas de LDL (colesterol "malo") que hay a su paso, y así disminuye la placa. Los resultados iniciales, con un pequeño grupo de pacientes en la Cleveland Clinic, son prometedores. Los investigadores deberán ahora repetir estos resultados de manera segura a un grupo mayor de prueba.
Células madre sanguíneas
Algunas células de la médula ósea pueden madurar y convertirse en células musculares para reconstruir el tejido cardiovascular dañado. Por ejemplo, para reemplazar una sección del músculo cardíaco destruido por un ataque cardíaco, su médico extrae un poco de médula ósea, aísla las células madre sanguíneas y las inyecta en la región del corazón que está dañada. Estas células maduran para convertirse en tejido muscular y vasos sanguíneos sanos. En el Texas Heart Institute de Houston, esta terapia logró aumentar el flujo sanguíneo al corazón y mejorar la resistencia en 11 pacientes con insuficiencia cardíaca severa. El próximo paso será un ensayo controlado con placebo para confirmar que, en efecto, fueron las células las que ocasionaron el cambio.
Parches de tejido obtenidos en laboratorio
El equipo de médicos reemplaza la sección cicatrizada de su corazón con un trozo nuevo de tejido sano preparado a su medida. Primero, extraen una pequeña muestra de su tejido cardíaco sano y utilizan estas células para obtener un parche de tejido muscular más grande sobre una pieza de sostén soluble. Luego, los cirujanos extraen el tejido cicatrizado que quedó tras el ataque cardíaco y lo reemplazan con el nuevo parche de tejido cardíaco obtenido en el laboratorio. Esta técnica de fabricación de tejido podría comenzarse a usar, en ensayos clínicos, en unos cuatro años, según predice Buddy Ratner, profesor de bioingeniería de la Universidad de Washington, en Seattle.
Corazones de repuesto
Algún día, los científicos podrán fabricar un corazón completo en un laboratorio. Los pacientes ya no tendrán que esperar donaciones de órganos. "Pero es más probable que las maravillas de este tipo ocurran en la época de nuestros nietos que en la nuestra
—afirma Ratner—; un corazón obtenido en laboratorio "es un objetivo trascendental" ".
Este artículo fue publicado inicialmente en la revista AARP The Magazine, de marzo-abril 2004.
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