Temas
del corazón
POR Jazmín Ortega
Otoño 2004
El largo camino que recorrió Vera Brown-Sandoval hasta lograr que su corazón volviese a estar saludable ha estado plagado de lecciones muy duras. Sin embargo, parecería que el 3 de agosto de 1997 fue ayer.
"Empecé a sentirme mareada", dice Brown-Sandoval, de 77 años y natural de Victorville, California. Ella atribuyó ese malestar al hecho de haberse salteado el desayuno. Pero ese domingo, en la iglesia, sufrió un ataque masivo al corazón. Días después, se sometió a un doble bypass; desde entonces, su recuperación ha sido completa.
Tal como sucede con muchos hispanos adultos mayores, Brown-Sandoval ya había recibido un primer golpe: diabetes; el segundo consistió en haber fumado durante 40 años
interrumpidos. Ambos factores son dañinos para el corazón, cuya afección constituye la principal causa de muerte en Estados Unidos, y los hispanos están lejos de ser inmunes a ello.
En el año 2001, la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) informó que, aproximadamente, la tercera parte de las muertes, para este segmento demográfico, son causadas por enfermedades cardíacas y derrames cerebrales, muy por encima de las causadas por el cáncer y la diabetes.
Las mujeres de color tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que las blancas no hispanas con el mismo nivel de ingresos. Además, noticias difundidas recientemente han generado preocupación en relación con la posibilidad de que se estén cometiendo errores en los diagnósticos de enfermedades coronarias en mujeres.
Sin embargo, Wendy Post, médica cardióloga de la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, sostiene que es menos probable que esto suceda en mujeres adultas mayores, especialmente en la actualidad. Ella cita una norma emitida por los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health) y dice que, a diferencia del pasado, estudios recientes sobre enfermedades coronarias incluyen casos de pacientes femeninos, brindando a los médicos mejor calidad de información para realizar diagnósticos.
| En 2001, la Asociación Americana del Corazón (AHA) informó que, aproximadamente, la tercera parte de las muertes de hispanos fue causada por enfermedades al corazón y derrames cerebrales, muy por encima de cáncer y diabetes |
"A medida que una mujer envejece, aumentan las probabilidades de que sufra del corazón", dice Post. "Pero las mujeres presentan síntomas que difieren ligeramente de los observados en los varones. Mientras que los síntomas clásicos en estos últimos son tirantez u opresión en el pecho, en las mujeres los más característicos son la sensación de falta de aire y, aunque menos común, el malestar en el brazo izquierdo.
Enfermedad cardíaca es un término muy amplio que incluye una serie de circunstancias que pueden derivar en ataques cardíacos o derrames cerebrales. Entre los hispanos, las dos principales causas son la diabetes y la hipertensión, también conocida como presión arterial elevada, manifiesta el Robert Karns, médico internista en Beverly Hills, California. Su consejo: "En primer lugar, elegir bien a sus padres-bromea-. La historia familiar es extremadamente importante. Y en segundo, la implementación de cambios en el estilo de vida", agrega.
Se recomiendan cambios en el estilo de vida, tales como hacer ejercicio con regularidad y llevar una dieta saludable. El programa Dietary Approaches to Stop
Hypertension , DASH (Maneras de Hacer Dieta para Detener la Hipertensión), auspiciado por el National Heart, Lung and Blood Institute, NHLBI (Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre), es uno de los medios más eficaces para disminuir riesgos. La hipertensión y sus posteriores efectos adversos pueden ser controlados si se mantiene un peso saludable, si se es físicamente activo, si se limita el consumo de alcohol y si se toman los medicamentos recetados tal como fueron indicados, señala la publicación "Hechos sobre el programa de alimentación DASH", una publicación gratis del NHLBI.
El programa DASH no es enteramente vegetariano, ni requiere de alimentos especiales. Se basa en el consumo diario de 2 mil calorías, y algunos platos del menú incluyen ensalada de pollo con salsa de yogurt y ensalada de atún y pastel de carne de pavo.
Brown-Sandoval sigue una dieta saludable pobre en carbohidratos y azúcar. Ella dice que se mantiene en actividad utilizando una máquina de banda continua (treadmill), así como bailando, caminando y ofreciéndose como voluntaria en un hospital de la localidad.
Se siente muy agradecida por poder levantarse cada día. Y aunque recientes ataques de fatiga le han recordado que las enfermedades coronarias constituyen una compañía permanente, ella da el siguiente consejo: "Camine todo lo que pueda, siga su dieta y sea feliz".
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