Una nueva investigación que promete generar un intenso debate entre las personas solteras, divorciadas o viudas sugiere, con fuerza, que los hombres y mujeres que viven solos presentan un riesgo mucho mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Esta investigación, la primera en evaluar si el estado civil a una mediana edad influye en la función cognitiva a medida que pasa el tiempo, examinó a 1.449 hombres y mujeres de mediana edad (de un promedio de 50 años), y luego los volvió a examinar 21 años más tarde.
Los investigadores descubrieron que las personas de mediana edad casadas o que vivían con su pareja presentaban un 50% menos de riesgo de desarrollar demencia años más tarde, en comparación con aquellas que vivían solas —incluso, aún después de haber ajustado otras variables como educación, ocupación, ejercicio físico, estado de salud general y otras—.
Las personas que permanecieron solteras durante toda la vida presentaban el doble de riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, en tanto que las personas divorciadas y que permanecieron en ese estado a partir de la mediana edad presentaban el triple de riesgo.
El aumento de riesgo más grande se encontró entre los que habían perdido a su cónyuge a una mediana edad y permanecido solteros. En comparación con sus pares casados, presentaron un riesgo seis veces mayor de desarrollar la enfermedad. Los descubrimientos de estos estudios se divulgaron en la conferencia sobre Alzheimer, organizada por la Asociación de Alzheimer en Chicago.
Krister Håkansson, autor principal del estudio y psicólogo en el KI Alzheimer’s Disease Research Center at the Karolinska Institutet (Centro de Investigaciones sobre la Enfermedad de Alzheimer del Karolinska Institutet), en Estocolmo, Suecia, se mostró sorprendido por los resultados. “Son muy impresionantes. La pregunta que interesa es: ¿Qué hay en las relaciones de pareja, ya sea que estén casados o no, que funciona como protección? ¿Será la estimulación cognitiva e intelectual que trae consigo el vivir en pareja, o es algo que está más relacionado con otros factores, como el ámbito social o emocional? Pensamos que, probablemente, se deba a la red social, a hacer cosas con otras personas, a no aislarse en uno mismo”.
Håkansson explica que diseñó la investigación sobre el estado civil y el Alzheimer porque sabía que la estimulación intelectual y los desafíos cognitivos habían demostrado ser de ayuda en la protección contra la enfermedad. “Vivir una relación de pareja ofrece una estimulación cognitiva muy intensa y, además, podría representar una gran protección”, afirma. “Debes resolver problemas junto a otra persona y ver las cosas a través de una perspectiva diferente de la tuya”.
Por supuesto que las personas casadas también desarrollan Alzheimer, pero los investigadores afirman que el riesgo es menor. Lo que es más, aun cuando tengan una demencia subyacente a un nivel neurológico, “puede suceder que las diversas formas de estimulación social ayuden al cerebro y la demencia se retrase”, sostiene Håkansson.
Si bien, las personas que eran solteras y que permanecieron así toda la vida presentaban un aumento en el riesgo de desarrollar Alzheimer, si se las comparaba con personas casadas, “se encontraban mucho mejor” que las que se habían divorciado o perdido a su cónyuge a una mediana edad, continúa explicando Håkansson. “Creo que esto sucede porque las personas que permanecen solteras toda la vida, por lo general, desarrollan una red social muy fuerte con amigos y familiares”.
En cambio, aquellos que quedan solos a una mediana edad, afirma Håkansson, pueden tener problemas para volver a crear una red social, ya que muchos de sus amigos están casados.
Sin embargo, Håkansson sostiene que podría existir otra razón para el notorio aumento del riesgo. “Tal vez, un trauma social a una mediana edad, del cual uno no se repone, como perder al compañero, dispare una tendencia genética al Alzheimer. Espero que la ciencia investigue otras clases de traumas sociales que podrían presentar consecuencias a largo plazo, para verificar si esta hipótesis se confirma”.