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Prestación de Cuidado: Para manejar el estrés cuando se presta cuidado - IlustraciÓn: Sarah Wilkins
actualidad
IlustraciÓn: Sarah Wilkins

Prestación de cuidado: Para manejar el estrés cuando se presta cuidado

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Los prestadores de cuidado: dónde encontrar ayuda

Para lograr armonía y prestar cuidados (pdf)

Involucrando a otros (pdf)

Para prestar cuidados en el hogar (pdf)

Publicado originalmente en el sitio en Internet AARP.org

Cuando presta cuidado, usted puede controlar el estrés y mejorar su salud física y mental.  Esta hoja informativa explica, de manera constructiva, la importancia de controlar el estrés cuando presta cuidado y describe las habilidades necesarias para enfrentar problemas que, en casos similares, han ayudado a otras personas.

Lo que usted debe saber:

Se siente culpable y frustrado porque piensa que no está haciendo lo suficiente. No recuerda la última vez que durmió una noche completa sin recibir una llamada de su padre, o no puede tolerar lo que le está sucediendo a su madre. Prestar cuidado a sus padres ha puesto en suspenso su vida social, intelectual y laboral. Se siente molesto porque sus esfuerzos no parecen ser reconocidos. Sus hermanos lo critican e interfieren, o no se involucran lo suficiente. Su familia no ayuda con los quehaceres de la casa.

Un estudio reciente de la Alianza nacional para la prestación de cuidado (National Alliance for Caregiving) y de AARP, ha dado como resultado que más de la mitad de los que prestan cuidado a sus padres (y uno de cada cuatro que presta cualquier tipo de cuidado) sufren estrés y tensión. Esto es muy preocupante, ya que el estrés prolongado puede tener graves consecuencias, físicas y emocionales.

Lo que usted puede hacer:

Cuando se presta cuidado a otros, cuidarse a sí mismo y satisfacer las propias necesidades es como hacerle mantenimiento preventivo al auto.  Es importante mantenerse en forma siempre. Hay algunas cosas que puede hacer para cultivarse, lidiar con el estrés y mejorar su bienestar.

  • Cuide su salud
  • Tome alimentos nutritivos.  Engríase, pero no se deje ganar por la necesidad de comer dulces ocasionada por el estrés, ni abuse del alcohol.
  • Duerma lo suficiente. Si lo despiertan a mitad de la noche, intente hacer siestas durante el día para compensar la falta de sueño.
  • Hágase controles médicos periódicamente.
  • Ejercítese. Deberá buscar quién se ocupe de prestar cuidado mientras hace una caminata o asiste a una sesión de ejercicios.
  • Si tiene algún síntoma de depresión (tristeza extrema, problemas de concentración, apatía, desesperanza, pensamientos sobre la muerte), acuda inmediatamente a un médico. La depresión es una enfermedad que debe ser tratada.

Mantenga o establezca relaciones sociales. Es probable que requiera de planificación anticipada, pero vale la pena. La soledad incrementa el estrés, en tanto que divertirse, reír y concentrarse en cosas que no sean sus problemas, le ayudará a mantener el equilibrio emocional. Esto será útil para usted y finalmente hará que preste mejor cuidado.

Para conseguir ayuda, recurra a sus amigos, a los amigos de sus padres y a sus familiares. Haga una lista de las tareas en las que necesita ayuda y pregúntele a sus amigos y parientes si podrían contribuir de manera habitual, o en todo caso, ocasionalmente. No se olvide de aquellos que viven lejos de sus padres, pues siempre pueden ayudar de alguna manera. Tome en cuenta a su cónyuge, hijos, hermanos, tías, tíos, nietos y demás parientes, incluyendo a los parientes por afinidad y a los parientes políticos. No se olvide de los amigos de sus padres. Los amigos, vecinos y las personas que pertenecen a grupos de filiación religiosa, o clubes, también podrían prestar ayuda.

Los que se ofrecen para ayudar pueden realizar tareas domésticas: hacer compras, cocinar, limpiar, cortar el césped, o realizar reparaciones menores. Quizás puedan llevar a sus padres a las citas con el médico, o recoger sus medicinas. Asimismo, pueden hacer llamadas o buscar en Internet para averiguar sobre servicios requeridos. Otros podrían darle un respiro a usted, al quedarse con su padre mientras se distrae un rato.

Use los recursos de la comunidad:

  • administrador de cuidados geriátricos
  • auxiliares de cuidado en el hogar
  • servicios de comidas, o compras a domicilio
  • servicios de cuidado diurno para adultos
  • servicios de información y referencias
  • voluntarios y/o personal de organizaciones de filiación religiosa, o grupos cívicos.

Consiga apoyo para usted

Algunas investigaciones sugieren que si reprime sus sentimientos puede afectar su sistema inmunológico y terminar sufriendo una enfermedad física.  Hable con sus amigos y familiares sobre las recompensas y desafíos que resultan de la prestación de cuidado.  Comparta sus experiencias con colegas que se encuentren en situaciones similares.

Trate de encontrar tiempo para usted mismo a fin de liberarse del estrés cuando éste se acumule. Haga algo que disfrute, tal como, leer, caminar, o escuchar música. Algunas personas encuentran que es útil meditar, o utilizar técnicas de relajación, tales como, respirar hondo o imaginarse que uno se encuentra en algún lugar que lo hace sentir feliz y tranquilo. ¡Trátese con cariño!

Ponga en orden todo lo que pueda:

  • Establezca prioridades y metas realistas.
  • Haga una lista de lo que se necesita hacer y empiece por lo más importante.
  • Organice su día para sacar el máximo provecho de la ayuda externa.
  • Impóngase un ritmo. No sobrecargue sus días al punto de agotamiento.
  • Establezca límites. Aprenda a decir "no", incluso a sus padres.

Enfrente sus sentimientos negativos de manera constructiva

Si siente resentimiento, intente pensar en la manera de cambiar las cosas.

Identifique el ciclo ira-culpa-ira y salga de él de inmediato al perdonarse por estar disgustado.

Tome distancia de la situación, averigüe que fue lo que le disgustó y decida la manera de reaccionar ante eso la próxima vez. Concéntrese en los aspectos positivos de la situación.

Convoque a una reunión familiar para resolver los conflictos con sus hermanos y demás parientes.

Siéntase bien sobre sus logros como prestador de cuidado.

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