Es probable que usted no haya conocido a Bárbara Gutiérrez, pero conoce a gente como ella: hace malabares para cumplir con su trabajo y, a la vez, cuidar a su hija de tres años de edad, Katya —un desafío y recompensa que ha deseado la mayor parte de su vida—.
“Nunca soñé con el vestido blanco —dice esta mujer de 51 años, de Coral Gables, Florida—. Pero siempre soñé con un bebé”.
En enero de 2002, ella adoptó a Katya y satisfizo ese objetivo pospuesto por tanto tiempo; pero nunca se casó.
“Cuando era joven… quería ser una periodista independiente, que viajara y tuviera una carrera excitante —explica—. Sentía que si me casaba sería como tener puestos grilletes. Recibí dos o tres propuestas y casi acepto una de ellas”.
Permaneció soltera, sin lamentarse, aunque últimamente está contemplando la idea de tener a un hombre bajo su mismo techo.
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77% |
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Nunca se casó o ha estado soltero por más de cinco años. |
“La idea de tener a un compañero con quien compartir mi vida, compartir mis finanzas es (ahora) más atractiva”, confiesa Gutiérrez. Y quiere darle un padre a Katya. Por eso, ha comenzado a tener citas.
Exigente, amante de su libertad, no tradicional: todos estos calificativos describen a Gutiérrez. Ella es sólo una del vasto número de hispanos en Estados Unidos que no aceptan los viejos estereotipos de solteros solitarios. Y hay muchas otras sorpresas. Lea a continuación los resultados de nuestra encuesta y las descubrirá.
Libertad y búsqueda de la felicidad
Principalmente, los hispanos solteros disfrutan de vivir solos. La encuesta arrojó que el 46 por ciento de los participantes cree que lleva una buena vida. Esto puede deberse, en parte, a la más amplia aceptación social de individuos solteros de mayor edad. Como Gutiérrez, el 77 por ciento de latinos solteros nunca se ha casado o ha estado solo por cinco o más años y está acostumbrado a vivir sin un compañero.
¿Qué es lo que más les gusta? La libertad. Más del 60 por ciento dijo que la independencia es lo mejor que tiene la soltería, seguido por el hecho de no tener que dar explicaciones a nadie.
| A pesar de frustraciones previas, muchos hispanos solteros de mediana edad todavía están a la caza del amor |
“Los hombres se sienten libres cuando son apreciados por una mujer, (pero) para una mujer, libertad significa no tener a un hombre que le diga qué hacer”, explica John Gray, Ph.D., autor del bestseller Men Are From Mars, Women Are From Venus (Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus).
Estar solo puede presentar dificultades, por supuesto. “Soy responsable de mantener mi casa, y todas las cosas que tengo que hacer recaen sobre mis hombros”, dice Berta Ávila, 71 años, de Hialeah, Florida, que ha permanecido soltera desde que se divorció, en 1980. Pero a pesar de las responsabilidades, asegura que tiene una buena vida.
¿Tener citas o no tenerlas?
Este amor por la independencia ha mantenido a muchos hispanos felices sin establecer relaciones; un amplísimo 70 por ciento de mujeres dijo no tener interés en salir con nadie ni en una relación romántica. La mitad dijo que no lo reconsideraría, incluso, si encontrara al hombre perfecto. Además, cerca del 30 por ciento de los hombres solteros dijo no querer un romance. Mientras que el 77 por ciento de todos los participantes afirmó que gozaba de su vida de soltero tal como era, la mitad aseguró también que el temor por su seguridad personal y las malas experiencias pasadas los han mantenido en soledad.
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54% |
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De hispanos prefiere la conviencia antes que el matrimonio. |
Para muchos, esa mala experiencia fue un divorcio. Más de la mitad de los hispanos encuestados estaba divorciada. Uno de cada cuatro asegura que la infidelidad terminó con su matrimonio. Eso contrasta con los resultados del gran público —según una investigación anterior de AARP— donde la mayoría le echa la culpa de su divorcio al abuso verbal o físico. Los fracasos dejan una cicatriz profunda: entre los hispanos divorciados, el 65 por ciento de las mujeres y el 47 por ciento de los hombres aseguran que no se volverán a casar.
“El divorcio es… casi siempre, una situación en la que una persona siente haber sido abandonada por la otra,” dice el autor John Gray.
Jorge Ramírez, de 60 años, de Islip Central, N.Y., conoce bien ese sentimiento. Aún siete años después de haber terminado su matrimonio, extraña la intimidad que una relación romántica puede ofrecer: “Por la noche o, a veces, cuando usted estaría hablando acerca de algo… eso es lo que extraño”.
| Ya sea que la pesquisa de un compañero romántico tome meses o años, muchos aún tienen esperanza en encontrarlo |
A pesar de frustraciones previas, muchos hispanos solteros de mediana edad todavía están a la caza del amor. El 68 por ciento de los hombres hispanos solteros que no tienen citas está interesado en tenerlas o en relacionarse, tanto como el 28 por ciento de las mujeres latinas solteras. Y ¿por qué les interesa tanto seguir en la búsqueda? La mayoría expresa que desean encontrar compañerismo.
Pero el sexo no es un asunto menor en esta búsqueda. Cerca del 80 por ciento de todos los solteros que tienen citas sostuvo que la compatibilidad sexual era un factor crítico a la hora de encontrar a un compañero. A partir de ahí, hombres y mujeres presentan puntos de vista marcadamente distintos: el 14 por ciento de los hombres —pero sólo el 2 por ciento de las mujeres— piensa que la primera cita es el momento correcto para tener relaciones sexuales. Entre las mujeres, casi el 70 por ciento preferiría esperar varios meses antes de ello; con mucha suerte, conocerán a uno, del 41 por ciento de los hombres, que concuerde.
¿Quiere un compañero de cuarto?
Olvídese de caminar hacia el altar. Si encontraran a su compañero ideal, la mayoría de los hispanos preferiría convivir, no casarse. Alrededor del 54 por ciento de aquéllos encuestados sostuvo que optaría por la cohabitación, casi el doble de lo expresado por la población en general.
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77% |
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No está interesando en establecer una relación porque le gusta su vida. |
Los hombres, más que las mujeres, prefieren vivir juntos y conocer más parejas potenciales. La investigación encontró que a los hombres de alrededor de 50 años les resulta más fácil concretar citas: casi uno de cada tres dice que es muy fácil, comparado a sólo una de cada 10 mujeres de la misma edad. Por contraste, entre los solteros de alrededor de 50 años, más del doble de mujeres que de hombres dice que concretar una cita es muy difícil: el 24 por ciento de ellas versus el 10 por ciento de los hombres. Una razón podría ser que hispanas solteras llevan una vida familiar más activa; el 62 por ciento vive con miembros de la familia u otros, comparado al 51 por ciento de los hombres.
Justo a la vuelta de la esquina
Ya sea que la pesquisa de un compañero romántico tome meses o años, muchos aún tienen esperanza en encontrarlo. Un conductor jubilado y padre de cinco hijos, Leo Garza, 66 años, de San Antonio, Texas, ha mantenido el optimismo, por 30 años. Dice que ha tenido novias, pero que ninguna funcionó. “Quiero compartir todo, pero se vuelven mandonas —dice— Usted las lleva a dar un paseo, y lo primero que quieren es cambiarte la estación de radio”.
Entiende que conceder es necesario; Garza continúa buscando. “He tenido una buena vida —dice—. Nunca me ha faltado nada. Querría encontrar a alguien y poder disfrutarnos mutuamente. Quizás antes de que pase mucho tiempo, encuentre a la persona correcta”.
Bárbara Gutiérrez sigue en busca.
“Los hombres son agradables, pero ninguno ha quedado —dice; pero también ella permanece optimista—. Mi mejor amiga se casa por primera vez a los 53 años”.
La novia estará llevando un vestido blanco ceniza.