Elecciónes 2006
Política de AARP respecto de la reforma del sistema de cuidado de la salud
septiembre 2006
Estados Unidos posee uno de los sistemas de cuidado de la salud tecnológicamente más avanzados en el mundo. A pesar de ello y de otros progresos verificados en el rubro, algunos aspectos del sistema se han descarriado y se están aproximando a una situación de crisis. Se necesitan, con urgencia, mejoras sustanciales para satisfacer las crecientes necesidades del país en este aspecto. Los crecientes costos del cuidado de la salud suponen una carga económica en constante alza para los particulares y para el país. Entre 1990 y 2004, los gastos totales nacionales en el rubro subieron de 700.000 millones de dólares a 1,9 millones de millones de dólares. Proyecciones realizadas sobre la base de patrones de gasto recientes indican que los gastos en el área de la salud, a nivel nacional, podrían alcanzar los 3,4 millones de millones de dólares en 2013.
Para mucha gente, el acceso a cobertura y servicios se ve comprometido por su creciente costo. La Oficina del Censo de Estados Unidos estima que en el 2004, 45,6 millones de personas de todas las edades no recibieron cobertura de salud de ninguna fuente. Esto significa que una de cada seis personas carecía de cobertura. Las personas con problemas de salud suelen tener dificultades para conseguir cobertura porque es un clásico que los aseguradores sólo quieran enrolar a gente saludable. A muchos pequeños empleadores les resultan completamente inalcanzables los precios vigentes en el mercado de los seguros de salud, y los grandes empleadores que brindan cobertura, cada vez más preocupados por cómo manejar los costos en alza de los beneficios de salud, han trasladado los costos a sus empleados y jubilados. Si bien la mayoría de las personas de mayor edad tienen cobertura de Medicare, el programa Medicare cubre sólo alrededor del 50 por ciento de los costos de cuidado de la salud de un beneficiario típico. Este programa es una importante fuente de cobertura para aquéllos que viven por debajo de la línea de pobreza. Sin embargo, aproximadamente el 30 por ciento de los pobres no estaba asegurado en el 2004. Y al creciente número de no asegurados, se suman millones que se encuentran subasegurados.
AARP ha abogado largamente por una reforma integral del sistema de cuidado de la salud de Estado Unidos y sigue estando fuertemente comprometida con esta meta. Ante la ausencia de reformas integrales nacionales, AARP apoya la idea de dar, en forma gradual, pasos significativos que nos lleven a un sistema de cuidado de la salud que asegure la disponibilidad de cuidados de calidad y cobertura accesible en caso de necesidad de cuidado intensivo y servicios de largo plazo por parte de personas de todas las edades. Un ejemplo de reforma gradual es el State Children’s Health Insurance Program (Programa Estatal de Seguro Médico Infantil), que fue parte de la Ley de Presupuesto Equilibrado de 1997. Provee a los gobiernos estatales los fondos necesarios para extender la cobertura a niños no asegurados, más allá de los previstos para el funcionamiento de Medicare.
Lo que se adelantó en los últimos diez años se logró, efectivamente, de a pequeños pasos. Al mismo tiempo, los problemas de nuestro sistema de cuidado de la salud continúan multiplicándose mientras nos aproximamos a una situación de crisis. Omitir abordar estos problemas traerá consecuencias duraderas y negativas para las vidas de un creciente número de personas y para la nación en su conjunto.
AARP ha desarrollado un juego de principios rectores que utilizará para dirigir sus esfuerzos para reformar el sistema de cuidado de la salud y participar en el debate público sobre dicha reforma en los niveles estatal y nacional. Estos principios no abordan la totalidad de los asuntos relacionados con la reforma del sistema, pero establece un criterio para evaluar y comparar diferentes propuestas. AARP reconoce que hay muchos caminos para alcanzar este objetivo.
Principios rectores de AARP para la reforma del cuidado de la salud:
 |
Todas las personas tienen derecho a servicios de cuidado de la salud cuando los necesiten. |
 |
Todas las personas tienen derecho a recibir una cobertura que provea protección financiera adecuada contra los costos derivados del cuidado de la salud. |
 |
Todas las personas tienen derecho a un servicio de cuidado de la salud de alta calidad. |
 |
Todas las personas deberían tener una razonable cantidad de opciones al momento de elegir un proveedor de cuidado de la salud. |
 |
El financiamiento del sistema de cuidado de la salud debería ser equitativo, amplio y accesible para todos los individuos. |
 |
Los métodos de reembolso del proveedor deberían promover el cuidado médico de alta calidad y la entrega de servicio eficiente, y compensar justamente al proveedor. |
 |
Los gastos derivados del cuidado de la salud deberían ser más racionales y apoyar las metas de planeamiento, presupuestación y coordinación de recursos más eficientes. |
 |
Los esfuerzos por promover salud y prevenir las enfermedades deberían fortalecerse. |
 |
Los individuos comparten la responsabilidad de salvaguardar su salud educándose a sí mismos y adoptando medidas preventivas apropiadas para proteger su salud, seguridad y bienestar. |
 |
Los servicios de cuidado intensivo, crónico y de largo plazo deberían ser coordinados e integrados a fin de asegurar la continuidad del cuidado a lo largo de la vida de un individuo. |
Si hemos de alcanzar las metas encarnadas en estos principios, debemos implementar cambios drásticos y fundamentales en todo nuestro sistema de cuidado de la salud.
Antes de ir a las urnas en noviembre, por favor lea las guías de políticas de AARP para poder entender mejor la posición de AARP en estos asuntos clave, y el porque asume esa postura.
volver al comienzo