AARP Segunda Juventud - La publicación hispana de mayor relevancia para las personas de 50 años o más
Bienvenidoenglishespañol
Home
games
cocina
presence
rx drugs
seguro social
trends
health
Finance
travel
deportes
entertainment
contact us
AARP Segunda Juventud Servicios de lector’a
AARP en español
AARP Puerto Rico

 

PUBLICIDAD

 



 

Segundo Acto: de Wall Street a la filantropía

Por Luanne Zurlo con Samuel Greengard
otoño 2008

Más títulos AARP

Durante más de 10 años, trabajé como analista de títulos en Wall Street (centro financiero de Estados Unidos). Pasé algún tiempo en Smith Barney, CSFB y Goldman Sachs, dirigiendo el análisis financiero de América Latina. La mayor parte de ese tiempo, me encantó mi trabajo. Era perfecto para el conjunto de mis habilidades y mi personalidad, me pagaban muy bien y los beneficios y compensaciones eran extraordinarios. El trabajo era intenso, especialmente en la década de 1990, cuando los mercados emergentes se estaban abriendo y despegando. 

Luego, sucedió la fusión de las “punto com” y el atentado del 11 de Septiembre. Fue evidente, para mí, que la fiesta había terminado. También me di cuenta de que me había desviado de mi pasión original, que consistía en hacer una diferencia en la vida de las personas de las naciones en vías de desarrollo. Mi padre trabajaba para una compañía farmacéutica, así que yo conocía grupos de personas en diferentes lugares del mundo. Recibí una orientación internacional a temprana edad.

Descubra los más
recientes títulos 
 de AARP en 
AARP libros en línea.

Luego, obtuve una licenciatura en historia, en Dartmouth; más tarde, una maestría en asuntos internacionales, en Johns Hopkins. Pasé un año enseñando en España como voluntaria y comencé a sentir el deseo de hacer algo que girara en torno al desarrollo. Mis anteriores viajes a América Latina, por ejemplo, me habían mostrado la abismal inferioridad de calidad de la educación en ese lugar: una inmensa cantidad de personas era analfabeta funcional, lo cual les impedía participar en la actual economía global.  

Sin embargo, después decidí estudiar en la Columbia Business School. Allí obtuve un M.B.A. (maestría en administración de empresas) en finanzas y contabilidad. Después, de un modo un tanto casual, fui a parar a Wall Street. Un día en Goldman Sachs, miré mi cheque de bonificación y me di cuenta de que mi ingreso total anual era de alrededor de $1 millón. 

De acuerdo con la percepción del resto de la gente, debería haberme sentido en la cima del mundo. No obstante, no fue así, sino que algo decepcionada. ¿Es el dinero lo único importante en la vida?, recuerdo que me pregunté. Un poco tarde comprobé que necesitaba, desesperadamente, volver a priorizar mis objetivos. 

Dejé Goldman Sachs el 2 de julio de 2002. Para diciembre, había incorporado una nueva organización sin fines de lucro que apoya la educación, Worldfund; trabajé desde mi apartamento en la ciudad de Nueva York, y, prácticamente, se desarrolló a partir de ahí.  

En la actualidad, nuestro presupuesto operativo anual es de aproximadamente $5 millones y tenemos siete empleados. Esto puede sonar a frase hecha, pero si hubiese sabido entonces lo difícil que sería hacer funcionar esta organización, nunca hubiera intentado hacerlo. Consumí mis ahorros y me las arreglé sin un sueldo durante los dos primeros años. Hubo un par de momentos en los que nuestro flujo de efectivo fue tan lento que casi no lo logramos. Sin embargo, conseguimos crecer, y ahora siento que estamos teniendo un impacto importante. Es posible ver los resultados tangibles de nuestros esfuerzos: estamos influyendo directamente sobre la vida de los niños. 

Como directora ejecutiva de Worldfund, me tuve que colocar una coraza de teflón y no tomarme todo en forma personal. Oigo la palabra “no” todo el día, pero no destruye lo positivo que estamos realizando. Cuando empecé, me encontré subida a una montaña rusa emocional; las subidas eran fantásticas, pero las caídas eran terribles. Ahora, sólo intento mantenerme en mi misión y conservar un enfoque equilibrado. Aun así, es increíblemente reconfortante viajar a América Latina y observar que nuestros esfuerzos toman forma y mejoran vidas. Me encanta interactuar con la gente, eso es lo que realmente me da fuerzas. 

Espero convertir a Worldfund en una organización que recaude $10 millones al año; creo que tiene el potencial para ser una importante ONG (organización no gubernamental). Uno de mis desafíos más grandes —y no poco común en las organizaciones sin fines de lucro— es alentar a la organización para que se desarrolle más allá de su fundador, no quiero que Worldfund sea “El show de Luanne Zurlo”. En algún momento, podemos necesitar incorporar a un líder con más experiencia y cuando llegue ese día, estaré dispuesta a aceptarlo: la causa es más importante que mi ego. (Soy católica practicante; sin una suerte de llamado o la sensación de que en la vida existe algo más que el mundo material, no puedo imaginar que alguien cambie una carrera en Wall Street por los problemas del mundo en vías de desarrollo). 

Nunca fui una persona de las que elabora un plan para unos cinco o diez años. De modo que, aunque no me puedo imaginar haciendo esto durante el resto de mi vida, en este momento estoy haciendo lo que me gusta. Siento como si hubiese sido dotada con las habilidades y la personalidad para ayudar a que Worldfund se desarrolle, crezca y hasta prospere.

Este es el lugar donde puedo dar todo de mí. Me considero afortunada de haber descubierto mi identidad.


volver al comienzo


 
 





Conozca al embajador


Jorge Ramos

¡Reporte el fraude! Ayude a  AARP a monitorear los seminarios sobre inversiones.  
más »

Prepárese para cuidar a sus seres queridos: Una guía de planificación  cortesía de AARP Foundation.
más »


AARP está reuniendo a particulares, políticos y líderes de empresas para lograr un cambio social positivo.
más »



Inscríbase

Inscríbase gratis al Boletín mensual de AARP Segunda Juventud.org

 
PUBLICIDAD


www.aarp.org | contáctenos | política de privacidad
copyright 2009, AARP. Todos los derechos reservados.