MONITORES Y VIDEO VISITAS
PROBLEMA: El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento estima que casi 7 millones de adultos viven a una hora de la casa del pariente que tienen a su cuidado.
SOLUCIÓN:
En lugar de llamar a su mamá cada una hora para controlarla, los monitores que se colocan en el hogar pueden discretamente asegurar a los seres queridos que ella está llevando a cabo su rutina diaria. Estos no son cámaras espía, sino discretos detectores de movimiento. Para generar una sensación de unidad, las cámaras incorporadas a su computadora o televisión le permiten visitar a la familia a través de internet.
PRODUCTOS:
QuietCare, de Living Independently Group, combina un botón de emergencia para alerta médica, detección de movimiento para ver si su mamá abandonó la habitación a la hora usual, y monitoreo que incluye información sobre si la casa está demasiado caliente o fría ($199 por la instalación, más $99 por mes). Toda la información, transmitida en forma inalámbrica a una línea telefónica destinada a estos efectos, también aparece en una página de internet, protegida por una clave, a la cual puede acceder un prestador de cuidados en cualquier momento, (877-822-2468; www.quietcare.com).
Las cámaras web QuickCam, de Logitech, que cuestan desde $30, son fáciles de instalar, incluyen un juego de auriculares y funcionan con un programa de mensajería instantánea gratuita y servicios de telefonía por internet, como Skype (800-231-7717; www.logitech.com). Con AttentiveCare, los adultos mayores no necesitan saber de tecnología para hacer una visita por computadora. Por una cuota inicial de $198 y $58 mensuales, los parientes y prestadores de cuidados pueden realizar una videoconferencia y hacer cualquier ajuste de sonido o imagen a distancia por el adulto mayor (888-317-7702; www.caregivertech.com).
Beamer TV, un módulo de conexión con cámara incluida, funciona a través de la ficha de video RCA de su televisor y de su línea telefónica, todo por $80 (877-963.-8383; www.vialtastore.com/beamertv.htm).
Originalmente publicado en inglés en la edición de marzo/abril 2008 de AARP The Magazine.
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