AARP Segunda Juventud - La publicación hispana de mayor relevancia para las personas de 50 años o más
Bienvenidoenglishespañol
Home
games
cocina
presence
rx drugs
seguro social
trends
health
Finance
travel
sports
entertainment
contact us
AARP Segunda Juventud Servicios de lector’a
AARP en español
AARP Puerto Rico

 

PUBLICIDAD

 



Foto: David Madison/Photodisc Red/Getty Images 

Chico Chacurian
El primer hispano incluido en el Salón Nacional de la Fama del Fútbol

Por Romel Hernandez
febrero/marzo 2005

Pelé: El rey del fútbol (verano 2002)

Juega al Fútbol Virtual
Efraín “Chico” Chacurian comenzó a patear la pelota de fútbol mucho antes de la era de Beckham.

Chacurian, quien cumplió 81 años en febrero 2005, todavía impresiona a los jóvenes que entrena con sus patadas; sus disparos con efecto llevan la pelota con fuerza y precisión hacia la portería ubicada a 30 yardas. El destacado jugador de fútbol inglés, David Beckham, alcanzó tanta fama por su manejo del balón que la película taquillera Bend it Like Beckham lleva su nombre en su honor, pero la leyenda norteamericana de Chacurian no tiene nada que envidiarle.

“Sé que hago alarde, pero cuando comencé a jugar por primera vez no hablaba inglés. Aunque siempre supe lo que tenía que hacer con el balón—, destaca Chacurian, el primer hispano incluido en el Salón de la Fama de Estados Unidos, en 1992—. Dejé que mis pies fuesen los que hablaran”.


Foto: Cortesía del National Soccer Hall of Fame, Oneonta, NY

Si bien en la actualidad el fútbol en EE.UU. tiene una gran cantidad de seguidores hispanos, el deporte todavía les debe mucho a sus pioneros. Estrellas como Chacurian, de origen argentino, lo mantuvieron vivo durante muchos años cuando el béisbol era el deporte más importante en Estados Unidos.

Chacurian alcanzó su renombre como jugador de fútbol a finales de los años 40 y durante la década de los 50, cuando numerosos equipos belicosos integrados por inmigrantes participaban en las ligas semiprofesionales esparcidas por toda la Costa Este de Estados Unidos. En aquel entonces los equipos incluían a los German Hungarian Knitters, los Brooklyn Italians y los Kearny Scots. El equipo en el que Chacurian jugó la mayor parte de su tiempo era los New York Swiss.

“El fútbol no era una de las prioridades de Estados Unidos—, afirma Colin Jose, historiador del Salón Nacional de la Fama del Fútbol con sede en Oneonta, Nueva York—. Pero los que siguieron el deporte en aquel entonces consideraban a Chico como un destacado jugador”.

De padres inmigrantes armenios, Chacurian nació en Córdoba, Argentina, en 1924. Creció en medio de juegos de fútbol y obtuvo su primer contrato profesional a los 15 años con un equipo llamado Racing. Tras jugar seis años en las ligas argentinas, emigró hacia Nueva York, Estados Unidos, donde fue a vivir con sus familiares maternos.

‘Podía moverse con la pelota de un extremo del terreno al otro de manera que parecía como si el balón estuviera pegado a sus pies’
Pronto se corrió la voz en la estrechamente ligada comunidad de inmigrantes jugadores de fútbol de que el joven argentino sabía jugar. Pocos hispanos jugaban en la Liga de Fútbol Alemana-Estadounidense, dado que la mayoría de sus jugadores provenían de países europeos como Alemania, Portugal y Rusia. Pero Chacurian sobresalió por su experiencia profesional, por lo que fue reclutado rápidamente.

Recuerda vívidamente el trayecto junto a sus nuevos compañeros de equipo mientras se dirigía hacia su primer partido en Brooklyn.

“Estaba acostumbrado a jugar delante de miles de personas en Argentina —ahora me estoy jactando un poco— y vine para acá donde el juego se realiza a estadio vacío e incluso sin postes—, afirma—. ¡Quise tomar el primer avión y regresar a casa!” También recuerda que los jugadores eran los que marcaban el terreno, abrían los huecos para poner los postes de la portería y posteriormente comenzaba el partido.

Los equipos eran semiprofesionales, de modo que Chacurian trabajaba como pintor y jugaba fútbol durante los fines de semana. Aunque no les pagaban mucho—Chacurian dice que ganaba varios cientos de dólares por encuentro—, jugaban más por el amor que sentían por el deporte.

En aquel entonces, tanto los jugadores como los seguidores eran casi exclusivamente obreros inmigrantes, agrega Jose. Los juegos atraían a unos pocos miles de fanáticos, lo cual servía para unir a las comunidades alrededor del deporte que amaban cuando aún vivían en sus respectivos países.

Chacurian se destacó en el equipo los New York Swiss de la Liga Alemana-Estadounidense. Con frecuencia, los equipos de fútbol europeos más importantes realizaban giras por Estados Unidos para jugar contra los equipos locales “todos estrellas”. Chacurian recuerda haber jugado contra los equipos de gran fama de la época, entre ellos el Internazionale Milan y el Glasgow Celtic. Los partidos del área de Nueva York se realizaban en el Estadio Municipal de Randalls Island, lo cual atraía a grandes multitudes. Por regla general, los clubes europeos obtenían mejores resultados que los locales, pero Chacurian recuerda vívidamente un espectacular gol durante uno de los juegos contra el equipo Celtic: “marqué con un maravilloso cabezazo”.

‘Para mí, el fútbol es el deporte número uno. Simplemente amo ese deporte’
Chacurian también jugó para el Equipo Nacional de Estados Unidos, e integró la selección nacional (o sea, participó en encuentros internacionales como miembro del equipo nacional) en cuatro oportunidades contra equipos de Inglaterra, México y Haití. En la actualidad, los jugadores pueden integrar la selección hasta más de 100 veces para participar en torneos internacionales, pero en aquel entonces los clubes nacionales no competían mucho. En otras palabras, la cantidad de veces que Chacurian integró la selección representa un número relativamente alto de partidos.

Chacurian era pequeño, fornido y habilidoso como delantero, según George Brown, otro miembro del Salón de la Fama que fuera tanto compañero de equipo como oponente del mencionado jugador durante la década de los años 50. Los juegos podían ser un poco duros, con muchas entradas y avances fuertes, pero él siempre mantenía la calma. Y aunque casi nunca tenía tiempo para entrenar, su resistencia era asombrosa.

“Podía moverse con la pelota de un extremo del terreno al otro de manera que parecía como si el balón estuviera pegado a sus pies—, recuerda Brown—. Jugamos en terrenos que nunca habían visto la hierba, pero Chico era asombroso. Siempre fue la primera selección del 'todos estrellas' ".

Varios equipos europeos estuvieron interesados en contratarlo, pero Chacurian dice que rechazó sus ofertas. “Para mí, Estados Unidos era el país donde quería vivir”.

Después de retirarse, Chacurian se dedicó al entrenamiento y trabajó para Southern Connecticut State y Yale. Actualmente sigue vinculado al deporte como instructor del Programa de Desarrollo Olímpico del Fútbol Juvenil de Estados Unidos. Chacurian ha entrenado a muchas de las estrellas de la actualidad, incluyendo a Claudio Reyna, actual capitán del Equipo Nacional de Estados Unidos, y más recientemente el niño prodigio Freddy Adu, jugador del equipo D.C. United de las Ligas Mayores de Fútbol.

“Me encanta enseñar—, dice Chacurian—. Para mí, el fútbol es el deporte número uno. Simplemente amo ese deporte”.

“Es extremadamente preparado—, afirma Bob Palmeiro, Director de la Región 1 del Fútbol Juvenil de Estados Unidos—. Sus enseñanzas van mucho más allá del manejo y pateo del balón. Él les enseña a los niños los puntos más finos del deporte. Es algo así como un abuelo”.

Cada otoño, Chacurian se reúne con otros antiguos jugadores de fútbol en el Salón Nacional de la Fama. “Chico puede estar hablando durante horas sobre sus experiencias—, agrega Brown—. Le puedo decir que cada año marcamos más goles”.

Chacurian juega fútbol todas las semanas con un grupo de retirados cerca de su casa en las afueras de Connecticut, donde vive con su esposa Florence. Le encanta sorprender a los jugadores más jóvenes de vez en cuando con su sensacional y picaresca patada hacia la portería.

“No quiero alardear—, afirma Chacurian—, pero todavía puedo jugar. Tengo más experiencia ahora que sólo tengo 80 años. Sólo 80”.



Para todos los adictos al fútbol (¡y hablamos del juego de verdad!): comprueben sus habilidades al disparar un penalti con nuestro juego Fútbol Virtual y vean cuántos goles pueden anotarle a Chila.

volver al comienzo


 
 





Conozca al embajador


Jorge Ramos

¡Reporte el fraude! Ayude a  AARP a monitorear los seminarios sobre inversiones.  
más »

Prepárese para cuidar a sus seres queridos: Una guía de planificación  cortesía de AARP Foundation.
más »


AARP está reuniendo a particulares, políticos y líderes de empresas para lograr un cambio social positivo.
más »



Inscríbase

Inscríbase gratis al Boletín mensual de AARP Segunda Juventud.org

 
PUBLICIDAD


www.aarp.org | contáctenos | política de privacidad
copyright 2009, AARP. Todos los derechos reservados.